Monjas con San Pedro

Un grupo de monjitas va pasando por delante de San Pedro para entrar al cielo. Entonces éste le pregunta a la primera,
– Hermana Verónica, ¿Ha tocado usted un miembro masculino alguna vez?
Ella le contesta que sí, pero que sólo lo tocó con un dedito.
– Pues hermana, lávese el dedo aquí en el agua bendita, y luego entra.
A la segunda monja le hace la misma pregunta, y ella le responde que sí pero sólo con la mano.
– Entonces… Hermana Gertrudis, lava la mano en el agua bendita, y entra.”
De pronto llega corriendo y empujando la hermana Maripuri y se coloca al frente de la fila.
– ¿Por qué tanto apuro, hija mía?”, le pregunta San Pedro.
Y la hermana responde:
– Porque si tengo que hacer gárgaras con esa agua bendita, quiero hacerlo antes de que la hermana Remigia se lave el culo.

Jaimito en el balcon

Estaba Jaimito en el balcón y oye: “¡Hijo puta!” y dice:
– Papá, ¿qué significa hijo puta?
Y le dice el padre:
– Significa “amigo”
Sale Jaimito otra vez y oye: “mierda” y le pregunta el significado a su padre y éste le dice que significa “abrigo”.
Vuelve a salir y oye: “¡ostia!” y el padre le dice que significa “caramelo”.
Llega el día del cumple de Jaimito y llegan sus amigos. Jaimito dice:
– Pasad, pasad hijoputas y dejad aquí vuestras mierdas que voy a repartir ostias…

Jaimito en el balcon

Estaba Jaimito en el balcón y oye: “¡Hijo puta!” y dice:
– Papá, ¿qué significa hijo puta?
Y le dice el padre:
– Significa “amigo”
Sale Jaimito otra vez y oye: “mierda” y le pregunta el significado a su padre y éste le dice que significa “abrigo”.
Vuelve a salir y oye: “¡ostia!” y el padre le dice que significa “caramelo”.
Llega el día del cumple de Jaimito y llegan sus amigos. Jaimito dice:
– Pasad, pasad hijoputas y dejad aquí vuestras mierdas que voy a repartir ostias…

Hacerle una tarta

La esposa le dice al esposo:
-¿Por qué no arreglas la luz del pasillo?
El esposo contesta:
– ¡Pero si yo no soy electricista!

– ¿Por qué no arreglas ese mueble de la cocina?
– ¡Pero si yo no soy carpintero!

Un día llega el esposo y ve que la luz y el mueble están arreglados y el esposo le pregunta: “¿Cómo has arreglado todo?”

– Vino el vecino nuevo y lo arregló todo.
– ¿Y te cobró algo?
– Bueno, me dio a elegir entre hacerle una tarta o acostarme con él.
– ¿Y de qué le hiciste la tarta?
-¡Pero si yo no soy pastelera!

palabra de contraseña

Una consultora informática, que estaba ayudando a un hombre a configurar su ordenador, le pregunta qué palabra le gustaría utilizar como contraseña para entrar en su sistema. Con la intención de ponerla en una situación embarazosa, éste le dice que escriba PENE con mayúsculas.
Ella, sin inmutarse ni decir una palabra, introduce la contraseña. De pronto, la chica casi se desternilla de la risa ante la respuesta del ordenador:
“Contraseña rechazada. No es suficientemente larga”.