Todos los años compro lotería de Navidad y todos los años me toca lo mismo: salud, que es lo importante.
Más chistes como este
La taza del amigo invisible
—En el amigo invisible de la oficina me han regalado una taza que pone «Al mejor compañero».
—¡Qué detalle!
—Ya. La taza la regalé yo el año pasado.
El cuñado y el turrón
¿En qué se parece el cuñado al turrón duro?
En que los dos aparecen por Navidad y nadie sabe cómo quitárselos de encima.
Quemar los polvorones
—Me he apuntado al gimnasio para quemar los polvorones.
—¿Y qué tal?
—De momento he quemado los cuarenta euros de la matrícula.
El haba del roscón
—Abuelo, ¿por qué siempre coges el trozo más pequeño del roscón?
—Porque al que le toca el haba, paga el roscón del año que viene.
Tres Reinas Magas
Si en vez de tres Reyes Magos hubieran sido tres Reinas Magas, habrían preguntado el camino, habrían llegado a tiempo, habrían ayudado en el parto, habrían limpiado el establo y habrían llevado regalos útiles.