—Papá, quiero aprender a ahorrar.
—Muy bien, hijo. A partir de hoy, el yate lo lavamos nosotros.
Más chistes como este
El salto del pijo
¿Desde dónde se tira un pijo a la piscina?
Desde lo alto de su ego.
El agua de Noruega
Un pijo pide en un bar:
—Ponme un agua con gas, pero de la de Noruega.
—¿Y usted cómo nota la diferencia?
—Hombre, por el precio.
Perdido en el monte
Un pijo se pierde en el campo y llama al 112:
—¿Dónde se encuentra?
—O sea, en plan… al lado de un árbol. Pero no de los de mi urbanización, de los normales.
El vino de la casa
Un pijo en un restaurante:
—¿Qué tal el vino de la casa?
—Muy bueno, señor.
—Ya, pero ¿de qué casa? ¿De la de Marbella o de la de Sotogrande?
La entrevista del pijo
—¿Qué experiencia tiene usted?
—Muchísima. He sido el hijo del jefe durante 25 años.