Un pijo se pierde en el campo y llama al 112:
—¿Dónde se encuentra?
—O sea, en plan… al lado de un árbol. Pero no de los de mi urbanización, de los normales.
Más chistes como este
El vestido devuelto
Una pija en una tienda:
—Vengo a devolver este vestido.
—¿No le gusta?
—Me encanta, pero se lo ha comprado mi vecina.
La lluvia y el jardinero
Una pija ve a su jardinero regando bajo la lluvia:
—Fermín, ¿por qué riega si está lloviendo?
—Porque usted me dijo que regara todos los días, señora.
—¡Pues coja un paraguas, hombre, que se va a resfriar!
Aprender a ahorrar
—Papá, quiero aprender a ahorrar.
—Muy bien, hijo. A partir de hoy, el yate lo lavamos nosotros.
El vino de la casa
Un pijo en un restaurante:
—¿Qué tal el vino de la casa?
—Muy bueno, señor.
—Ya, pero ¿de qué casa? ¿De la de Marbella o de la de Sotogrande?
El salto del pijo
¿Desde dónde se tira un pijo a la piscina?
Desde lo alto de su ego.