Hace mucho tiempo vivió un hombre de mar, el Capitán Bravo. Era muy valiente y jamás mostró temor ante un enemigo. Una vez, navegando los siete mares, el vigía vio que se acercaba un barco pirata, y la tripulación del barco se volvió loca de terror. El capitán Bravo gritó
– Traigan mi camisa roja!!
y llevándola puesta instigó a sus hombres al ataque, y vencieron a los piratas. Unos días más tarde, el vigía vio dos barcos piratas. El capitán pidió nuevamente por su camisa roja, y la victoria volvió a ser suya.
Esa noche, sus hombres le preguntaron por qué pedia la camisa roja antes de entrar en batalla, y el capitán contestó:
– Si soy herido en combate, la camisa roja no deja ver mi sangre, y mis soldados continúan peleando sin miedo.
Todos los hombres quedaron en silencio, maravillados por el coraje de su capitán.
Al amanecer del día siguiente, el vigía vio no uno, no dos sino DIEZ barcos piratas que se acercaban. Toda la tripulación dirigió en silencio sus ojos al capitán, que con voz potente, sin demostrar miedo, gritó:
– Tráingame mis pantalones marrones!
chistes buenos
Los mejores Chistes buenos de Internet!
#ChistesBuenos
Mi padre el doble
Un hombre iba conduciendo por una carretera comarcal y se le averió el coche. Mientras lo arreglaba un niño se le acercó y le preguntó:
– ¿Qué es eso?
– Un gato – dijo el hombre
– Mi padre tiene dos de esos
Diez minutos más tarde le vuelve a preguntar
¿Y eso qué es?
– Una linterna
– Oh, mi padre también tiene dos de ésas. ¿Y allí? ¿Qué es eso, una llave inglesa?
– Si – dijo el hombre irritado
– Mi padre tiene dos de esas
La conversación continuó en esta línea durante un tiempo más. Finalmente el hombre terminó su trabajo, se levantó y fue ha hacer pis. Mientras hacía pis, señalando su miembro le preguntó:
– ¿Qué, tu padre también tiene dos de éstas?
– Por supuesto que no – respondió el niño – ¡Pero la tiene el doble de larga!
25 aniversario
Una mujer en el 25 aniversario de su matrimonio, con mucha ilusión esa noche, se viste de lencería fina, con medias, ligueros y tacones de aguja incluidos, se pinta radiante y se pone de ese perfume intenso; entra insinuante en la habitación y se planta frente a su marido que está tumbado frente al televisor leyendo el periódico:
– Cariño, – dice la mujer -¿recuerdas cuando nos casamos, un día como hoy, hace 25 años? Aquella noche de bodas me dijiste:
‘Te voy a besar los pechos hasta secártelos.’
‘Te voy a acariciar las nalgas hasta que se te caigan.’
‘Te voy a hacer el amor hasta que te vuelvas loca.’
– ¿No tienes nada que decirme hoy, 25 años después?
El marido pensativo la mira de arriba a abajo y le dice:
– Misión cumplida.
tribu africana
Un antropólogo está realizando unos estudios en una tribu africana, y es llamado por el jefe de la tribu que le dice muy enfadado:
– Venir aquí antropólogo. Haber nacido niño blanco en tribu.
El antropólogo intenta quitarse el muerto de encima y le responde, señalando a un rebaño de ovejas:
– Mire jefe, en genética todo es posible. Mire ese rebaño de ovejas blancas, verá usted que entre ellas ha nacido una oveja negra.
El jefe, sofocado, le contesta:
– Antropólogo, yo no decir nada de niño blanco. Tú no decir nada de oveja negra…