Yo nací en un pueblecito cuyo número de habitantes nunca cambiaba. Cada vez que una chica se quedaba embarazada, alguien salia corriendo.
Billete para villaescusa
En la ventanilla de venta de billetes de una estación de ferrocarril, un individuo pregunta:
– Por favor, ¿tiene un billete para villaescusa?
El funcionario responde negativamente. Entonces, el individuo se vuelve hacia su compañero y le dice:
– Lo siento, Villaescusa, pero tendrás que ir a pie.