Estaban dos amigos y uno le dice al otro:
– Manolo, en el cielo existen los campos de fútbol?
Y el otro le contesta:
– No se, Pepe, pero vamos a hacer un trato el primero que se muera le va avisar al otro si existen los campos de fútbol en el cielo.
Y el otro contesta que si:
– Al pasar un año uno de los amigos se muere al siguiente día de muerto se le aparece a su amigo y le dice:
– Manolo, tengo dos noticias una buena y una mala cual te digo primero
Y el otro amigo le dice:
– Primero la buena
El otro responde
– Vale, la buena es que si hay campos de fútbol en el cielo
Y la mala pregunta el otro:
– La mala es que mañana tienes partido
Nos vamos al circo
Se encuentran Venancio y Manolo, pero éste último tenía un pingüino de la mano, y Venancio le pregunta:
– Oye, Manolo, ¿pero qué haces con ese pingüino?
– Pues na, que me lo he encontrao, y no sé qué hacer con él.
– Cómo serás tan tonto Manolo, ¿por qué no lo has llevao al zoológico?
– Hombre, pues qué buena idea. Hoy mismo lo llevo al zoológico.
Al día siguiente se vuelven a encontrar, pero Manolo sigue con el pingüino, por lo que Venancio, extrañado, le pregunta:
– ¿Qué ha pasado contigo Manolo, no habéis dicho que llevarías al pingüino al zoológico?
– Hombre pues lo he llevao, y nos hemos divertido tanto que ahora nos vamos al circo.