Una pareja esta preparando el divorcio:
– (mujer) Yo me quedo con el crio.
– (marido) Y eso por que ?
– Pues porque es mio, no tuyo.
– … pero si tampoco es tuyo!
– Como que no? y quien lo pario?
– No se. Tu te acuerdas del dia que nacio, estando en maternidad,
que se cago y me dijiste que lo cambiara?
– Si.
– Pues LO CAMBIE!
Farmacéutico encarcelado
Un farmacéutico entra en la cárcel y le pregunta su compañero de celda:
– ¿Por que te trincaron?
– Es una historia muy larga.
– Será por tiempo…
– Pues ahí va. Fui al médico a que me recetase la viagra, ya que yo soy farmacéutico, pero honrado. El médico me mandó al urólogo, el urólogo al medico, el médico me mandó a hacer unas pruebas para el corazón. Llegue a casa y me encontré a mi mujer con otro.
– ¡Y lo mataste!
– No, le di por culo a él y después a mi mujer.
– ¡Te denunció el amante de tu mujer!
– No, pero estaba tan cabreado que fui al urólogo y le di por culo.
– ¡Te denunció el urólogo!
– Que va, se ve que le gustó. Después fui al médico y también le di por culo.
– ¡Fue el médico, te denunció el médico.
– Tampoco, a él también le gustó. Fue un día en el supermercado. Un tipo me pilló mangando una botella de whisky. Quiso convencerme para que no lo hiciera, y yo, le bajé los pantalones y le di bien dado, lo malo fue que a él no le gustó y era policía.
– Menos mal que aquí no hay viagra.
– No me hace falta. Es ver un culo y me pongo palote. ¿En qué litera voy a dormir?
– En la que quieras, yo esta noche no duermo.
Ir al baño
Dos borrachos le preguntan al barman dónde queda el baño, el barman le dice:
– Por el pasillo a mano derecha, bajan dos escalones y ahí están los baños.
– Hip, ok gracias.
Cuando van por el pasillo uno le dice al otro:
– Oye, ¿Era pa’ la derecha o pa’ la izquierda?
– El barman dijo pa’ la izquierda.
Pero para el lado izquierdo estaban reparando un ascensor y se caen por el hueco y se dan una torta importante y uno se levanta, no sin esfuerzo y le dice al otro:
– Yo no sé tu, pero yo me voy a orinar aquí, yo no voy a bajar el otro escalón.
El loco mojado
El otro día, un loco del manicomio se estaba ahogando en un río que se encontraba dentro del recinto. Otro loco lo salvó y lo sacó del río.
Entonces, el día siguiente, se presentan los directores del manicomio y le dicen.
– Bien, tenemos dos noticias para darte. Una buena y una mala. La buena es que como salvaste a ese hombre, hemos visto que usted no esta loco y se podrá ir mañana de aquí. La mala, es que dos horas después de que le salvara, el hombre se ahorcó.
Entonces el loco dice:
– Que no que no, que lo colgué yo pa que se secara.
Maduro nudista
Un tipo ya maduro se hace socio de un club nudista muy exclusivo, por simple curiosidad, en busca de nuevas emociones. Como era su primer día, se quita la ropa como todo el mundo y sale a dar vueltas por el lugar. Una linda rubia aparece por ahí, en cueros vivos y él tipo -sin poder controlarlo- nota como su miembro se le empina. La maciza, que ha detectado la descomunal erección, se acerca sensual:
– ¿Me ha llamado, señor?
– ¿Yo? No, ¿por qué?
– Usted debe ser nuevo; le voy a explicar. Aquí tenemos una regla: si le provoco una erección, quiere decir que usted me ha llamado, que usted me desea.
Sonriente, la chica lo lleva a un jardín y se tumba en una toalla; invita al paisano a echarse y se deja hacer todo lo que el hombre desea, de todas las formas posibles y en todas las posturas imagibales. El hombre, loco de contento y satisfecho de tanto placer, sigue explorando las delicias de aquel campo.
Entra en la sauna, se sienta e involuntariamente se le escapa un pedo. Sonriente, de inmediato se le acerca un tipo enorme, peludo y con una erección del tamaño de un bate de béisbol:
– ¿Me ha llamado, señor?
– ¡¿Yo?! No, ¿por qué?
– Usted debe ser nuevo aquí. Le voy a explicar: tenemos una regla que dice que si te tiras un pedo, significa que me ha llamado, que usted me desea.
Dicho esto, el gigantón voltea a nuestro personaje, lo pone a cuatro patas y se lo encaloma de todas las formas posibles… Luego se marcha.
El novicio, con mucha dificultad porque tiene el culo hecho trizas, se dirige como puede a la oficina del club. Una recepcionista desnuda lo saluda muy sonriente:
– ¿Puedo ayudarlo, señor?
– Le devuelvo su llave y su tarjeta. Puede quedarse con los 500 euros de cuota inicial.
– ¡Pero, señor, usted tan sólo ha estado aquí un par de horas y solamente ha visto dos de nuestras instalaciones!
– Escúchame, guapa.. -replica el tipo, mirando fijamente a la tetuda- Yo tengo ya 58 años. A duras penas tengo una erección a la semana, pero me tiro como 15 pedos al día… ¡No me sale a cuenta, gracias!