Un hombre le dice a un amigo:
– Cuando mi mujer tiene muchas ganas, salgo corriendo. ¡Tiene un peligro!
– A mí me pasa lo mismo. ¡Qué peligro tiene!
– ¿Tu mujer?
– No, la tuya.
chistes de matrimonios
25 aniversario
Una mujer en el 25 aniversario de su matrimonio, con mucha ilusión esa noche, se viste de lencería fina, con medias, ligueros y tacones de aguja incluidos, se pinta radiante y se pone de ese perfume intenso; entra insinuante en la habitación y se planta frente a su marido que está tumbado frente al televisor leyendo el periódico:
– Cariño, – dice la mujer -¿recuerdas cuando nos casamos, un día como hoy, hace 25 años? Aquella noche de bodas me dijiste:
‘Te voy a besar los pechos hasta secártelos.’
‘Te voy a acariciar las nalgas hasta que se te caigan.’
‘Te voy a hacer el amor hasta que te vuelvas loca.’
– ¿No tienes nada que decirme hoy, 25 años después?
El marido pensativo la mira de arriba a abajo y le dice:
– Misión cumplida.
luna de miel
Un hombre conoció una linda mujer y decidió casarse con ella inmediatamente.
Ella le dice:
– Pero no sabemos nada uno del otro…
El respondió:
– No hay problema, nos conoceremos con el tiempo.
Ella aceptó.
Se casaron y fueron a pasar la luna de miel en un lujoso apartamento. Cierta mañana, estaban ambos recostados junto a la piscina, cuando él se levantó, subió al trampolín de 10 metros realizó una perfecta demostración de todos los saltos que existen y regresó junto a la esposa.
Ella le dice:
– ¡Eso fue increíble!
– Fui campeón olímpico de saltos ornamentales. Te dije que nos conoceríamos con el tiempo- respondió él.
En eso, ella se levanta, entra en la piscina y comienza a nadar, ida y vuelta con impresionante velocidad. Después de 30 vueltas, sale y se va a recostar junto al marido, sin demostrar ningún cansancio.
El dice:
– Estoy sorprendido!, ¿fuiste nadadora olímpica?
– No, -explicó la dama- fui puta en Venecia y atendía a domicilio.
Hacerle una tarta
La esposa le dice al esposo:
-¿Por qué no arreglas la luz del pasillo?
El esposo contesta:
– ¡Pero si yo no soy electricista!
– ¿Por qué no arreglas ese mueble de la cocina?
– ¡Pero si yo no soy carpintero!
Un día llega el esposo y ve que la luz y el mueble están arreglados y el esposo le pregunta: «¿Cómo has arreglado todo?»
– Vino el vecino nuevo y lo arregló todo.
– ¿Y te cobró algo?
– Bueno, me dio a elegir entre hacerle una tarta o acostarme con él.
– ¿Y de qué le hiciste la tarta?
-¡Pero si yo no soy pastelera!