—Padre, ¿es pecado rezar para que gane mi equipo?
—Rezar no, hijo. Lo que es pecado es lo que dices cuando falla el penalti.
Más chistes como este
Padre ejemplar
En un entierro, el cura no para de elogiar al difunto:
—Era un buen marido, un excelente cristiano, un padre ejemplar…
La viuda se vuelve hacia uno de sus hijos y le dice al oído:
—Ve a mirar el ataúd, a ver si es tu padre el que está dentro.
Niño pecoso
Era un niño pecoso, muy pecoso. Un día, al confesarse, le pregunta el cura:
—¿Pecas, hijo?
—Sí, padre… Hasta en la planta de los pies.
La gallina robada
—Padre, me confieso: he robado una gallina.
—Pues tienes que devolvérsela a su dueño.
—¿Y si se la doy a usted?
—No, hijo, a su dueño.
—Es que ya se la he ofrecido y no la quiere.
—Entonces quédatela y ve en paz.
Esa noche, el cura llega a casa y le falta una gallina.
Dejando
Una muchacha en el confesionario:
—Padre, he pecado, y fue por ser una dejada.
—¿Y cómo fue eso, hija?
—Pues me fui dejando, me fui dejando…
Accidente de avión
Van en un avión un cura, un cantante, un hippie y un político. De repente el avión empieza a caer, y la azafata les dice que solo quedan tres paracaídas. Tienen que decidir quién se queda.
El político dice:
—Yo salto. Sin mí, el pueblo se quedaría sin nadie que lo dirija.
Coge un paracaídas y salta. El cantante dice:
—Yo también tengo que saltar: el mundo necesita mi música.
Y salta. Entonces el cura ve que todavía quedan dos paracaídas y le dice al hippie:
—¡Milagro, milagro! ¡Quedan dos paracaídas!
—No, padre. Es que el político ha saltado con mi mochila.