—Mamá, ¿por qué a Lucas los Reyes le traen menos regalos que a mí?
—Porque los Reyes de Lucas, cariño, no tienen una consultoría.
Más chistes como este
El vino de la casa
Un pijo en un restaurante:
—¿Qué tal el vino de la casa?
—Muy bueno, señor.
—Ya, pero ¿de qué casa? ¿De la de Marbella o de la de Sotogrande?
Perdido en el monte
Un pijo se pierde en el campo y llama al 112:
—¿Dónde se encuentra?
—O sea, en plan… al lado de un árbol. Pero no de los de mi urbanización, de los normales.
Aprender a ahorrar
—Papá, quiero aprender a ahorrar.
—Muy bien, hijo. A partir de hoy, el yate lo lavamos nosotros.
La playa pública
Dos pijos se meten en el mar:
—Tío, el agua está heladísima.
—Ya, es lo que tienen las playas públicas.
El vestido devuelto
Una pija en una tienda:
—Vengo a devolver este vestido.
—¿No le gusta?
—Me encanta, pero se lo ha comprado mi vecina.