Este es un niño tan feo, tan feo, que cuando su padre compró una cartera, dejó la foto del niño que venía puesta.
Comprar el burro
En una ocasión había muchas personas reunidas en una casa y pasó por aquel lugar un conocido de la familia y preguntó…
– ¿Perdona, qué ha pasado?… ¿ha muerto alguien?
– Si, mi burro mató a mi suegra de una patada.
– ¿Y toda esa gente conocía a tu suegra?
– No… ¡Han venido a comprar el burro!