Venancio está con su mujer y ésta le dice:
– Vamos Venancio que quiero unos zapatos de cocodrilo.
Y Venancio se va con su amigo Manolo y le dice:
– Manolo, que dice mi mujer que quiere unos zapatos de cocodrilo, ¿me acompañas a la selva?
Total llegan a la selva y cazan como cien, después se acerca Venancio a Manolo y le dice:
– Manolo ya solo nos quedan 2 si ninguno de ellos tiene zapatos nos vamos.
Era meterlo
Un hombre le pide ayuda a su vecino para que le ayudara a mover un sofá que se había atorado en la puerta. Uno se fue a un extremo y el otro también. Forcejearon un buen rato hasta que quedaron exhaustos, pero el sofá no se movió.
– Olvídelo, jamás podremos meter esto, dijo el hombre.
El vecino lo mira con extrañeza y le pregunta:
– ¡Ahh! ¿Era meterlo?