Un día la mamá de Jaimito lo manda a traer huevos, iba Jaimito a comprar, pero en su camino se topó con un circo y se detuvo a mirar un momento, y vio un gorila gigante. Cuando llegó a su casa le contó a sus padres que había ido al circo y que el gorila tenía, un brazotes, unas patotas, también unas manotas…
Entonces, la mamá le pregunta:
– ¿Y los huevos Jaimito?
– ¡Grandototes, mami, grandotes!
Sirveme la sopa
Jaimito le dice a su mamá a la hora de la comida:
– Mamá, mamá, tírame sopa en mi plato.
– No se dice tírame se dice sírveme, dice la mamá.
– Mamá, mamá tírame milanesa.
A lo que la mamá contesta:
– No se dice tírame, se dice sírveme.
Al poco rato dice Jaimito:
– Mamá, mamá, tírame arroz.
A lo que la mamá le contesta lo mismo.
En la tarde llega Jaimito alarmado y le dice a su mamá:
– Mamá, mamá, ¡Mi hermano se sirvió por la ventana!
Vendedor de coches
Un vendedor le dice al cliente:
– Señor este coche le conviene, solo tiene que darme 30 mil euros.
– Esta bien, aquí tiene el dinero, y pregunta:
El vendedor le contesta:
– Verá señor, cuando va en primera, va a 50 kilometros por hora, cuando va en segunda, va a 100 kilometros por hora, cuando va en tercera, va a 150 kilometros por hora, cuando va en cuarta, va a 200 kilometros por hora, cuando va en quinta, a 250 kilometros por hora, pero ya no le metas sexta porque el coche vuela.
El comprador va por su mujer, sus hijos, la abuela y se van a un paseo en el coche nuevo. De pronto al señor le pega la loquera y mete primera, segunda, tercera, cuarta, y de repente, la esposa le dice:
– Paco, mi amor, ahí hay un barranco…
– ¡No te preocupes cariño que lo llevo en sexta!
El ciego y el perro
Un ciego está sentado en un banco tomando el sol. De repente se le acerca un perro y se le mea encima. Entonces el ciego empieza a acariciarle el lomo, y un hombre que pasa por allí y lo ve, le dice:
– Pero oiga ¿cómo le hace mimos a ese perro? ¿Usted se ha dado cuenta de lo que le ha hecho?
– Sí, pero es que para darle una patada primero le tengo que encontrar la cola