– ¿Qué tomas Paco?
– Unas pastillas para reactivar mi memoria, ya he mejorado mucho.
– ¡Uy, que bien! ¿Y cómo se llaman?
– La verdad, no me acuerdo.
Engaño conyugal
Un buen día llega el marido a la casa con gesto de desesperación y cabreo, se acerca donde su mujer y le dice:
– Josefa, hoy he visitado a una adivina y por 150 euros me dijo que tú me estabas engañando con otro.
Ella le contesta:
– ¡Me lo hubieras preguntado a mí, yo te lo hubiera dicho gratis!
Sentido de la observación
Un profesor de primer año de Medicina está dando a sus alumnos la primera lección sobre autopsias en la morgue y les dice:
– Para hacer una autopsia, hay dos elementos básicos: el primero, no tener ninguna repugnancia.
En ese momento, el profesor introduce un dedo en el ano del muerto y luego lo chupa. A continuación pide a los estudiantes que hagan lo mismo y luego de un rato de silencio temeroso, éstos comienzan a obedecer.
Cuando ya todos los alumnos han terminado de chuparse con asco el dedo, el profesor prosigue:
– El segundo elemento fundamental, es un sentido muy agudo de observación: yo metí mi dedo anular, pero me chupé el índice.