– Papá, ¿qué es una araña?
– Un pequeño ser depredador y venenoso que paraliza a sus presas y se dedica a tejer
– ¿Cómo la abuela?
– Con más patas.
Persecución inútil
Un coche a 120 Km/h y un guardia civil persiguiendolo.
Asi se tiran 300 kilometros, al final el coche se para, el guarda civil se baja y le dice:
– A ver los papeles – los revisa con muy mala leche y finalmente dice – pero si está todo correcto ¿por qué huía?
– Verá…. es que la semana pasada mi mujer se fue con un guardia civil y yo creí que era usted que venía a devolvérmela!
Por mentirosa
Una mujer quería comprar un número de lotería, pero estaba indecisa sobre qué números escoger, así que va donde el joven vendedor y le pregunta:
– Mire, quiero jugar a la Lotería, pero la verdad es que no sé cómo escoger los 5 números, a lo mejor usted me puede ayudar?
– Claro, como no – responde el joven y a la vez le pregunta:
– Por ejemplo, dígame. ¿Cuántas veces ha salido usted del país?
– Cuatro veces.
– Perfecto, ese es su primer número, el 4. Ahora dígame ¿Cuántos hijos tiene?
– 2 hijos.
– De acuerdo, ese es su segundo número. ¿Y cuántos libros ha leído este año?
– 5 libros.
El joven anota.
– Ahora cuénteme, ¿Cuántas veces al mes hace el amor con su marido?
– Oiga pero, eso es muy personal, ¿no cree?
– Bueno, ¿quiere o no ganar la lotería?
– Bueno bueno,… 2 veces al mes.
– Vale. Y ahora que ya entramos en confianza, dígame:
¿Cuántas veces en su vida le ha puesto los cuernos a su marido?
– Perdone joven, pero sepa que… ¡Yo no soy de esas mujeres sueltas…!
– Está bien, está bien, no se enoje – le dice el joven – Eso quiere decir que cero veces. Ya lo tengo, su número es el: 4 2 5 2 0
La mujer compra la serie completa y al día siguiente lo primero que hace es mirar el periódico y encuentra que el número ganador del premio es el: 4 2 5 2 7 y grita:
– ¡Eso me pasa por mentirosa!
Paseando piedras
Va un loco paseando por el psiquiátrico con una piedra atada a una cuerda. En esto que se le acerca el director del centro, que ya estaba harto de tanto loco, y le pregunta:
– Que, paseando al perrito, ¿no?
– Pero que perrito, no se da cuenta de que es una piedra?
– Muy bien, muy bien, para que vea que nosotros somos sensibles a las mejoras de nuestros pacientes le voy a dejar en libertad. Total que sale el loco a la calle con su piedra y vuelve la cabeza y dice:
– Ves lo que te dije, jimmy, si no ladrabas les engañaríamos!!!