El juez le pregunta al acusado:
– ¿Insiste usted en qué no quiere un abogado que le defienda?
– No señoría, estoy decidido a decir la verdad.
Tio con suerte
Un amigo le comenta a otro:
– Si sabes que ayer a las 5 de la tarde, Manolo encontró a su mujer poniéndole los cuernos, saco un cuchillo mató al tipo, luego mató a la mujer y luego se suicidó haciéndose el harakiri?
– ¡Que bien! – Contesta el otro.
– Como que «que bien», si eso es una tragedia absoluta.
– Si pero, si hubiera llegado a las 12 de la mañana, el muerto habría sido yo.
Ferrari robado
Esto es un individuo que va a un abogado y le dice:
– Mire, necesito que me defienda, pero no tengo ni un céntimo para pagarle.
El abogado, asombrado, le contesta:
– Bueno, ¿y entonces yo que gano?
– Hombre, tengo un Ferrari nuevo, y si usted gana el caso se lo doy.
– Muy bien. De acuerdo. ¿De que se le acusa?
De robar un Ferrari.
Colegas en la selva
Van dos colegas por la selva y uno se va a mear. Al rato, el que se ha quedado esperando oye los gritos de auxilio del que se ha ido a mear, éste va corriendo a ver que le pasa.
Al llegar le dice:
– ¿Qué te pasa?
– Que estaba meando y me ha picado una serpiente en la punta del nabo.
– Voy a llamar a el médico haber que me dice.
El caso es que éste llama al médico y le dice:
– Doctor, que a mi amigo le ha picado una serpiente en la punta del nabo, ¿qué hago?
– Tranquilo, solo tienes que succionar hasta que salga todo el veneno.
Entonces el amigo dolorido le pregunta:
– ¿Qué te a dicho el doctor?
A lo que su amigo le contesta:
– Te vas a morir tío…