En el manicomio, un loco esta escribiendo una carta, el director que lo ve y le pregunta:
– ¿Para quién es esa carta?, le pregunta.
– Para mí mismo.
Responde el loco
– Y, ¿qué te pones?
– ¡Cómo quieres que lo sepa si aún no la he recibido!
Encuesta callejera
Un periodista realizando una encuesta a hombres longevos pasea por la calle y se encuentra a un hombre muy arrugado y algo encorvado y le pregunta:
– Señor: ¿Qué edad tiene usted?
– Yo tengo 110 años.
– ¡Qué barbaridad! ¿Cómo hace usted para tener esa edad?
– Yo como mucho ajo, por eso estoy así.
El periodista sigue paseando y se topa con otro hombre encorvado, arrugado como una pasa y un poco miope.
– ¿Qué edad tiene usted?
– Yo tengo 230 años.
– ¡¡Increíble!! ¿Cómo lo hace?
– Bebiendo mucha leche
Y paseando, paseando, encuentra a otro hombre encorvado, arrugado, que apenas podía dar un paso, asmático, en fin, hecho una porquería.
– ¡Qué barbaridad! ¿Cómo hace para estar así?
– Yo tomo mucho alcohol, mucha droga y mucho tabaco.
– ¡Qué bárbaro! ¿Qué edad tiene usted?
– 25 años.
Entierro economico
Un viejo esta ya en su lecho de muerte, tumbado en su cama, cualdo alrededor poco a poco empieza a surgir una discusión.
– ¡Vamos a alquilar un coche fúnebre para llevarlo con decencia! Dice la esposa.
– ¡No creo que se deba gastar tanto dinero! Yo puedo llevarlo en la camioneta del vecino, si me la presta, salta el hijo del viejo moribundo.
– ¿Y por qué no lo llevamos al hombro? Pregunta el vecino, él ya casi no pesa nada.
Por fin el moribundo reúne el resto de las fuerzas que le quedan, y dice:
– Si me ayudais a bajar, tal vez pueda llegar al cementerio por mi cuenta.
Hormigas en construccion
En una edificio en construcción se hallaba una hormiga acicalándose, poniéndose guapa.
Pasó por allí otra hormiga y le preguntó:
– ¿Qué haces? ¿Por qué te acicalas tanto?
– ¡Calla, calla!, contestó nerviosa. Es que al mediodía, he oído decir a los obreros, que ésta tarde llega el hormigón.
Mal entendido
Un Chino estaba en el banco de un parque llorando, pasa una señora y, al verlo, le dice:
– Señor, ¿por qué llora?
Y el chino dice:
– Es que mi esposa se alojó.
Y la señora contesta:
– ¿Y? ¿Que tiene de malo si la gente se aloja en los hoteles y no pasa nada?
El hombre contesta:
– Señola, es que ella se «alojó» del quinto piso.
Parece que se mueve
Tres amigos están en el funeral de un compañero de trabajo. Uno de ellos, mirando al difunto, exclama:
– Yo quisiera que cuando muera, la gente me mire y me recuerde por algo grande que haya logrado en la vida.
– Es verdad, yo también quisiera que la gente me mirara y dijera: Fue un gran hombre y mejor amigo.
El tercero escuchaba atentamente a sus amigos sin hacer comentarios, lo que ocasionó la pregunta de éstos:
– ¿Y a ti, qué te gustaría que dijeran?
– ¿De mí? A mí me gustaría que me miraran y dijeran: ¡Uy, mira, parece que se está moviendo!