Un señor entra a su casa, encuentra unos pantalones de hombre tirados en el suelo, y piensa:
– Mi esposa me debe estar engañando con otro hombre.
Seguidamente en su camino hacia el cuarto se encuentra con una blusa de mujer en el suelo y vuelve a pensar:
– Ya estoy seguro que me debe estar engañando con otro hombre.
Al entrar al cuarto observa las sábanas moverse y agarra una escopeta y bruscamente mata a los cuerpos debajo de la sábana de un tiro. Cuando va hacia la cocina se encuentra a su esposa y sorprendido le pregunta:
– Pero…Paca… ¿Qué haces aquí?
– Me he levantado a beber agua, por cierto tus padres llegaron hoy.
Elefante muerto
Había una vez un señor en un zoológico que estaba llorando profundamente.
En eso se le acerca un hombre y le pregunta por qué estaba llorando.
El señor le dice que se había muerto ese día un elefante en el zoológico. Entonces, el señor le pregunta que si lloraba porque el elefante era su amigo y lo quería mucho. El señor le contesta:
– No, ¡Es que me toca enterrarlo!
Paseo en helicoptero
El padre prometió a su hijo darle un paseo en helicóptero cuando cumpliera 5 años. Cuando el niño cumple cinco años, no le queda mas remedio que obedecer a regañadientes. Ya en el helicóptero empieza a regatearle al piloto para que le haga un descuento:
– Ni tú, ni yo amigo, doscientos euros por el paseo.
A lo que el piloto contesta:
– No señor, los paseos en helicóptero son caros así que si quiere el paseo son quinientos euros.
El padre angustiado le dice que es el cumpleaños de su hijo y que no puede fallarle por lo que le pide que le haga un descuento.
– Le propongo algo, dijo el piloto.
– Si usted y su hijo soportan todas las piruetas que haga en el aire sin emitir un solo grito, el paseo es gratis.
No termina de decir esto cuando sube de un brazo a su hijo y acepta. Después de largo rato de hacer acrobacias y no escuchar un solo ruido, el piloto decide dar el paseo formal a sus acompañantes verdaderamente asombrado.
– Es increíble, nadie, nadie había aguantado mis acrobacias sin gritar.
Entonces, el padre contesta:
– ¡Calla, que cuando se cayó mi hijo casi grito!
Deseo matrimonial
Una señora con diez años de matrimonio ve una lámpara vieja de su marido.
La frota por casualidad y sale un genio. El genio le dice:
– Te concederé 3 deseos, pero cualquier cosa que me pidas, a tu marido le daré 100 veces más.
La señora piensa un momento y dice:
– Deseo ser increíblemente bella.
– Concedido pero tu marido es 100 veces más atractivo.
– Deseo ser multimillonaria.
El genio dice:
– Ya, pero tu marido es 100 veces más rico.
Y la señora piensa nuevamente y dice:
– Quiero tener un infarto tan pequeño que casi ni lo sienta.