Un señor lleva su coche nuevo a que se lo bendigan.
—Padre, ¿con esto ya estoy protegido?
—De los accidentes, sí. De las multas, hable usted con Tráfico.
Más chistes como este
Dejando
Una muchacha en el confesionario:
—Padre, he pecado, y fue por ser una dejada.
—¿Y cómo fue eso, hija?
—Pues me fui dejando, me fui dejando…
El sermón corto
—Padre, hoy el sermón ha sido cortísimo.
—Es que el perro se me ha comido los papeles.
—Pues si el perro tiene cachorros, guárdele uno al cura de mi pueblo.
Colecta para la capa del cura
Los mozos de un pueblo hacen una colecta para comprarle una capa nueva al cura. Se encuentran al ateo del pueblo y le piden:
—¿Nos da algo para la capa del cura?
—Cien euros, pero lo capo yo.
El penalti
—Padre, ¿es pecado rezar para que gane mi equipo?
—Rezar no, hijo. Lo que es pecado es lo que dices cuando falla el penalti.
Baile lepero
Empieza la música y un lepero que va un poco bebido ve a una señora vestida de negro, muy elegante. Se acerca tambaleándose y le dice:
—Madame, ¿me concede este baile?
—No.
—¿Y por qué no?
—Por cuatro motivos. Primero, porque usted está borracho. Segundo, porque esto es un velatorio. Tercero, porque el avemaría no se baila. Y cuarto, porque madame será su madre: ¡yo soy el cura!